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Prensa



Fecha31/05/18 - Barcelona - Nota de prensa

EL MALTRATO AL PERSONAL SANITARIO HA AUMENTADO CONSIDERABLEMENTE EN LAS DOS ÚLTIMAS DÉCADAS

* Segunda jornada del XXIX Congreso Nacional y IV Internacional para TCE y TES.

* La OMS y la OIT alertan del riesgo de considerar la violencia como parte inevitable del trabajo.

“Atendiendo a la alta frecuencia de las incidencias, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo advierten del riesgo de considerar la violencia como parte inevitable del trabajo, lo que se refleja en unas tasas de denuncia alarmantemente bajas: la frecuencia de las agresiones es tan alta que un elevado porcentaje de personal de enfermería, entre ellos TCE, opta por no presentar denuncia”, han manifestado Sonia Martín, Lorena Quiroz, Eilín Navas y Pilar Huguet, TCEs de la Unidad de Geriatría de Agudos del Hospital Clínic de Barcelona, durante la presentación de su estudio Maltrato del paciente al personal sanitario hospitalario en unidades de medicina de un hospital de tercer nivel en la segunda jornada del XXIX Congreso Nacional y IV Internacional de TCE y TES, que FAE y SAE están celebrando en Barcelona.

Esta advertencia de la OMS y la OIT la confirman los datos del estudio: “tras la agresión, el 45% de los profesionales lo comenta con un compañero o un superior, de quien recibe su apoyo, pero, aunque el 79% conoce la existencia del documento de notificación de incidencias que posee la institución, sólo el 31% lo cumplimenta. Este es el principal problema: no se deja constancia formal solo verbal”, explican las autoras.

La OMS estima que uno de cada seis trabajadores enferma por maltrato en el ámbito laboral, un porcentaje que se eleva en el ámbito sanitario en comparación con otros sectores profesionales y que, hasta hace poco, era prácticamente desconocido debido a la falta de denuncias.

Toda violencia laboral, constituida según la Comisión Europea por incidentes en los cuales el personal sufre abusos, amenazas o ataques en circunstancias relacionadas con su trabajo, que ponen en peligro, implícita o explícitamente, su integridad, su bienestar y su salud, debe ser denunciada para que las agresiones se minimicen y para ello se ha de informar y formar a los profesionales de manera más exhaustiva sobre el uso del documento interno de notificación de incidencias, y poner al alcance del personal todos los mecanismos de denuncia externos.

La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, sobre Prevención de Riesgos Laborales, señala al empresario como el garante de la seguridad y salud de los trabajadores, de ahí que “los distintos servicios de salud de las Comunidades Autónomas hayan elaborado protocolos frente a las agresiones a su personal que abarcan los aspectos preventivos del fenómeno y ayudan a clarificar cómo debe reaccionar el personal ante las situaciones de violencia para evitarlas o si ello no ha sido posible, qué debe hacer para minimizar su impacto, cómo declararlas, cómo actuar legalmente y quién debe hacerlo y cómo se debe dejar constancia de que se ha producido la agresión”, han explicado Mª Mar Martínez, Alba Marina Torrubia y Beatriz Alcaide, TCEs del Hospital Clínic de Barcelona, durante la presentación de su trabajo Violencia percibida y/o sufrida por el personal sanitario a través del paciente con insuficiencia renal crónica en el servicio de hemodiálisis y nefrología.

Sin embargo, en la práctica aún queda mucho por hacer. Las autoras han reivindicado “la necesidad de conseguir una atención más rápida por parte del departamento de salud laboral, la urgencia de desarrollar campañas de información al paciente sobre sus derechos y sus deberes con el fin de educarle para la protección de los profesionales, y la importancia de ofrecer mayor formación y educación al personal sanitario para afrontar situaciones de violencia”.

 

En este sentido, los servicios de prevención de riesgos laborales juegan un papel central en la prevención del maltrato en el ámbito sanitario: “deben registrar todas las agresiones, actualizar las actividades preventivas frente a las mismas, organizar formación continuada, asesorar a la dirección sobre las medidas a tomar para evitar las agresiones y divulgar el protocolo de actuación ante agresiones entre todos los profesionales”, concluyen las autoras.

 

Maltrato al mayor

 “Según la Organización Mundial de la Salud, la población mundial de mayores de 60 años se duplicará, pasando de 900 millones actuales a 2000 en el 2050. Este envejecimiento de la población es un fenómeno importante de transformación social que lleva asociado cambios en la cotidianidad de las personas y en las relaciones entre generaciones. En este nuevo escenario debemos estar muy atentos a las situaciones de vulnerabilidad que pueden sufrir las personas mayores, como el maltrato o abuso físico, sexual, psicológico o emocional, así como el abandono, la negligencia o el abuso material o financiero”, tal y como han señalado Manoli Ortiz, Francisca Antonia Martínez y Felisa Sanz, TCEs del Hospital Universitario Dr. Josep Trueta de Girona, durante su intervención ¿Cómo me gustaría ser cuidado/a cuando sea mayor?.

En la detección del maltrato al mayor, al igual que ocurre en el maltrato infantil y en la violencia de género, los TCE tienen una posición estratégica ya que, la mayoría de las veces son el primer y único contacto que los ancianos maltratados pueden establecer, llegando a crear un clima de confianza y bienestar que les permite obtener la información necesaria para reconocer el maltrato o negligencia potencial.

“Por ello, los TCE deben conocer las diferentes formas de maltrato, sus características así como su forma de detección para poder realizar una adecuada evaluación de los pacientes ancianos y así conseguir detectar situaciones potenciales o reales de maltrato. Para ello, es fundamental una mayor concienciación y formación”, concluyen las profesionales.

En este sentido también se han pronunciado las autoras de la ponencia Actuación del TCE ante el maltrato a mayores en hospitalización, Rosario del Carmen Acosta, Beatriz Tena y Mª Dolores Medina, TCEs del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, quienes han subrayado que “los TCE deben actuar como apoyo en la protección contra abusos o sospechas mediante los siguientes indicadores: evidencia de lesiones, fracturas sospechosas, lesiones no atendidas, desnutrición y deshidratación de causas no aclaradas o severas, detección de estados de miedo, ansiedad o inquietud en el anciano hospitalizado, signos de haber estado atado, golpeado, o higiene escasa o nula”.

Finalmente, las TCEs han expuesto algunas de las medidas para evitar el maltrato a personas mayores, como “evitar el aislamiento social a través del servicio de atención a domicilio, centros de salud, etc., favorecer y recibir tutela por parte de los servicios sociales, optimizar y organizar la atención del paciente, facilitando medios y simplificando el tratamiento, adecuar la vivienda a las limitaciones del anciano o institucionalizar al paciente si la familia no puede garantizar su atención y cuidados tras el alta hospitalaria”.

Así, la prevención y la intervención ante el maltrato al mayor pasa por todos los agentes implicados: “desde el punto de vista institucional se deben cumplir las normas de acreditación conforme a la legislación vigente y realizar un seguimiento y evaluación de la institución por parte de las autoridades competentes; por su parte, los profesionales deben adquirir los conocimientos adecuados a través de una formación continuada, deben favorecer reuniones de equipo y adquirir conciencia de que encubrir un maltrato es convertirse en cómplice, entre otros; finalmente, los propios afectados y su familiares deben conocer sus derechos y deberes y denunciar, aunque puedan existir barreras que dificulten la denuncia como el deterioro cognitivo, la creencia de que el maltrato es algo íntimo y familiar o el miedo a ser abandonado”, así lo han puesto de manifiesto Silvia Rojas, Nora Mohamed, Yunaida Ahmed y Mª del Carmen García, TCEs del Hospital Comarcal de Melilla, durante la presentación de su ponencia Maltrato al mayor, ¡No seas cómplice!.

Para conseguir mejorar la actuación ante el maltrato al mayor “desde la OMS se han puesto en marcha iniciativas para detectarlo, cuantificarlo y atajarlo. Así, se ha elaborado una orientación para los Estados Miembros y todos los sectores pertinentes con el objeto de prevenir el maltrato de las personas mayores y fortalecer las respuestas al problema. Igualmente, la OMS realiza una tarea de difusión de información entre los países y presta apoyo a las iniciativas nacionales, colaborando con organismos y organizaciones internacionales para impedir que el problema vaya a más en el ámbito mundial”.

El síndrome de Münchausen, la educación para prevenir, la actuación del servicio de emergencias ante el maltrato o cómo se aborda éste en Panamá han sido otros de los temas abordados durante esta segunda jornada del XXIX Congreso Nacional y IV Internacional de TCE y TES.

Fecha30/05/18 - Barcelona - Nota de prensa

INAUGURADO EN BARCELONA EL XXIX CONGRESO NACIONAL Y IV INTERNACIONAL DE TCE Y TES

Más de 400 profesionales debatirán sobre el papel que el profesional técnico juega en la detección y actuación ante el maltrato.

Neus Rams i Pla, Directora General de Ordenación Profesional y Regulación Sanitaria del Departamento de Salud, Candela Calle, Directora Gerente del Instituto Catalán de la Salud, Carme Borrell, Gerente de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, María Dolores Martínez, Presidenta de FAE y Secretaria General de SAE, y Tània Riera, Presidenta de esta edición del Congreso y Secretaria Provincial de SAE en Barcelona, han sido las responsables de inaugurar esta mañana en el auditorio del Edificio AXA de Barcelona el XXIX Congreso Nacional y IV Congreso Internacional de Técnicos en Cuidados de Enfermería (TCE) y Técnicos en Emergencias Sanitarias (TES), organizado por la Fundación para la Formación y Avance de la Enfermería (FAE) y el Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE) con la participación de la Asociación Latinoamericana de Técnicos de Enfermería (ALTEN).

          Durante su intervención, Neus Rams i Pla ha destacado la gran oportunidad que la celebración de este Congreso Nacional supone para los profesionales sanitarios a la hora de abordar el maltrato desde distintos puntos de vista y ha anunciado que desde la Generalitat van a poner en marcha “el Observatorio sobre la violencia y el maltrato a los profesionales del sistema sanitario con el objetivo de desarrollar propuestas y soluciones para que quienes dedican su vida a cuidar a los demás puedan desarrollar su trabajo con seguridad”, subrayando, en este sentido, “la importancia de este congreso y el compromiso que FAE tiene con la formación continuada para dotar a los profesionales de las competencias necesarias y actualizadas para poder desarrollar su trabajo con todas las garantías”, ha concluido la Directora General de Ordenación Profesional.

 

En esta línea, Mª Dolores Martínez, ha indicado que “la organización de este Congreso Nacional se encuadra en el marco formativo de FAE, que desde su nacimiento siempre ha buscado mejorar y actualizar los conocimientos de los profesionales Técnicos en Cuidados de Enfermería, abriendo en los últimos años su actuación al resto de profesionales técnicos, entre ellos los Técnicos en Emergencias Sanitarias, con el objetivo de adaptarse a la realidad sanitaria y asistencial del Sistema Nacional de Salud”.

Candela Calle ha puesto en valor el trabajo de los TCE durante su intervención, acentuando la importante labor que llevan a cabo como “los profesionales más cercanos al paciente y su familia, lo que les convierte en la primera puerta de entrada para detectar un caso de maltrato”.

Por su parte, Tània Riera ha destacado “el carácter nacional e internacional de esta edición congresual como una gran oportunidad para abordar la situación del maltrato tanto en España como en países como Estados Unidos, Panamá, Perú, Chile o Colombia. Diferentes puntos de vista que, sin duda, nos permitirán enriquecer nuestros conocimientos en torno a los protocolos de actuación existentes para abordar los diferentes casos de maltrato así como observar y denunciar las carencias con las que se encuentran los profesionales sanitarios para afrontarlo”.

Durante las tres jornadas en la que se extenderá esta edición del Congreso, los más de 400 congresistas inscritos tendrán la oportunidad de debatir y trabajar en torno a las diferentes formas en las que se manifiesta el maltrato -infantil, de género, a personas mayores, en el ámbito sanitario, entre otras- gracias a un programa científico compuesto por más de 30 ponencias y casi 200 pósteres, que ha centrado las primeras mesas de trabajo en el maltrato infantil y de género, poniendo de relieve el aumento del número de casos que registran ambos tipos de maltrato.

 

Maltrato infantil

“Aunque es difícil conocer los datos reales al no haber un registro unificado, en España se habla de 40.000 denuncias anuales y 90 muertes y en Estados Unidos la incidencia se sitúa en 25,2 casos por cada 1.000 niños, quedado patente que su incidencia aumenta de manera constante habiéndose intensificado también su gravedad”.

Estos datos han sido aportados por Yolanda González, Mª del Carmen Guerrero, Inmaculada Rodríguez y Mª de las Nieves Lomeña, TCEs del Hospital Comarcal de Melilla, durante la presentación de su ponencia Sospecha de detección de maltrato psicológico infantil.

El maltrato infantil, han explicado las autoras, es “toda acción intencionada o por omisión, así como toda actitud pasiva, negligente o por omisión que lesione o pueda lesionar potencialmente al niño, interfiriendo su óptimo desarrollo desde el punto de vista físico, psicológico y/o emocional”.

Así, puede afectar de forma negativa al crecimiento, desarrollo, salud psíquica, orgánica y social o a la adecuada recuperación de las enfermedades, por lo que su detección temprana, notificación inmediata, tanto de casos evidentes como cuando hay sospecha de riesgo, y evaluación por parte de un profesional de salud mental son de gran relevancia para evitar complicaciones posteriores.

De hecho, “la legislación obliga a todos los ciudadanos y sobre todo al personal sanitario que, en virtud de su profesión tienen mayor responsabilidad en la protección de los menores, a prestar auxilio inmediato en un caso de maltrato infantil y comunicar el hecho a la autoridad o sus agentes más próximos. En este sentido, los TCE, por nuestro mayor contacto con el menor y su familia, establecemos una relación de confianza y apoyo que nos permite observar si se producen situaciones anómalas y transmitirlo”, concluyen las autoras.

Pero para ello es fundamental que los TCE “tengamos acceso a la información relacionada con el maltrato infantil ya que en muchas ocasiones somos la única barrera de detección cuando no está presente el facultativo”, han explicado Mª Teresa Alonso, Mª Teodora Berdasco y Rosa Cerdá, TCEs de la Residencia Mixta-Era de Asturias, durante su intervención Que juegue contigo, no juegues con él, a través de la cual han desarrollado los cuatro tipos de maltrato psicológico al menor: la negligencia, el maltrato emocional, tanto activo como pasivo, el abandono emocional y el abandono literal.

“Debemos observar y conseguir información sutilmente, con un trato confidencial y profesional. Nuestra función es comunicar las sospechas que podamos tener a nuestros superiores en el lugar del trabajo sin hacer juicios”, han explicado las autoras, quienes han planteado la posibilidad de “realizar una guía de actuación propia de las funciones de los TCE ante los casos de maltrato” ya que, “a pesar de ser conscientes de la gravedad del maltrato infantil, siguen existiendo dudas en relación a la implicación, la competencia profesional, los compromisos legales, las situaciones de riesgo, las vías de notificación y otras deficiencias”, finalizan las autoras.

 

Mutilación genital femenina

Infecciones crónicas, menstruaciones dolorosas, depresión, vergüenza, dificultades para el aprendizaje o fobia al coito son solo algunas de las consecuencias de la mutilación genital femenina, “una lacra social que,  además de una violación de los derechos humanos de mujeres y niñas, se considera una forma de maltrato infantil, ya que se da sobre todo en niñas de entre 4 y 12 años”, han explicado Silvia Santiago y Alberto Muros, TCEs del Hospital Virgen de las Nieves de Granada, durante la exposición de su ponencia El TCE y los protocolos de actuación ante la mutilación genital femenina.

En 2015 el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad publicó el Protocolo Común para la Actuación Sanitaria ante la Mutilación Genital Femenina, siendo uno de los objetivos del mismo que los profesionales sanitarios detecten situaciones de riesgo para prevenir la mutilación en mujeres y niñas y asistan a aquellas ya mutiladas, estableciendo vías de coordinación entre los distintos ámbitos y profesionales.

“Así, el personal sanitario ocupa un lugar clave en la detección, intervención y prevención de la mutilación genital femenina al trabajar directamente con la población de riesgo y, por lo tanto, puede contribuir a su erradicación. Para ello, se debe proporcionar a los profesionales los conocimientos básicos sobre la mutilación, diseñando métodos de intervención para casos de riesgo y de riesgo inminente, favoreciendo la atención integral, abarcando tanto la atención primaria como la especializada, así como los servicios de urgencias, a través de la coordinación multidisciplinar e interinstitucional de acciones y garantizar la continuidad de cuidados a la persona mutilada y su familia”, explican los autores.

 

Mayor formación de los profesionales en violencia de género

La violencia de género ha sido otro de los temas abordados durante esta primera jornada, que ha finalizado con las conclusiones del estudio La violencia de género bajo la mirada de las TCAE en el Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia, elaborado por Rosa Mª Hernández, Mª del Carmen Ruíz, Mª José Cortijo y Mª de los Desamparados, TCEs del H. Universitario y Politécnico La Fe de Valencia.

Este trabajo, realizado sobre una muestra de 264 sanitarios -95 TCE-, analiza el conocimiento de los profesionales sobre el maltrato de género y arroja una importante conclusión: más del 55% de los encuestados no han recibido formación en violencia de género.

“A pesar de que la violencia de género es un tema de salud pública, aún hay profesionales sanitarios que desconocen la gravedad y la importancia de esta patología: existe un gran desconocimiento de los recursos y medios que tenemos a nuestra disposición para prestar ayuda a las mujeres que sufren violencia de género, lo que hace que no se activen los protocolos en todas las ocasiones que son necesarias”, explican la autoras, quienes, además, reivindican el reconocimiento de los TCE dentro del equipo humano para detectar, abordar y derivar los casos de violencia de género.

“Nuestra cercanía a las pacientes fomenta la confianza y la escucha como herramientas pedagógicas para la observación de situaciones en las que viven las mujeres que pueden estar sufriendo algún tipo de maltrato, sin embargo el asesoramiento y la derivación de las pacientes con diagnóstico de sospecha de violencia de género no está recogido dentro de nuestras funciones. Por ello exigimos que se cuente con los TCE en el abordaje y la información a estas pacientes, especialmente, teniendo en cuenta que la Organización Mundial de la Salud considera que el personal sanitario desempeña un papel clave en la detección y prevención secundaria de la violencia de género”, finalizan las autoras.

El maltrato a la mujer embarazada, que afecta al 22,7% de las mujeres gestantes, las consideraciones médico-forenses sobre el maltrato a la tercera edad o la incidencia del maltrato en la población de Perú han sido otros de los temas abordados durante esta primera jornada de trabajo.

Fecha20/04/18 - Autonómica - Nota de prensa

ELECCIONES EN BLANES Y BARCELONA

USAE suma 3 delegados.

USAE ha conseguido dos delegados en las elecciones celebradas recientemente en el Hospital Comarcal de Blanes y uno en el Hospital Dos de Maig e Barcelona.
¡¡¡Gracias a todos los compañeros que han depositado su confianza en nosotros!!!.
Seguiremos trabajando en la mejora del colectivo.

Fecha11/01/18 - Autonómica - Nota de prensa

EL PLAN NACIONAL DE URGENCIAS DE CATALUÑA DEMUESTRA SU INEFICACIA

El Plan Nacional de Urgencias de Cataluña (PLANUC) que se presentó como la gran apuesta para “asegurar una atención continuada y urgente, equitativa y de calidad, adaptada a las necesidades de salud de las personas a través de una red de atención integrada, accesible y resolutiva, liderada por profesionales, y que sitúe al ciudadano en el centro del sistema” está demostrando con la epidemia de gripe su ineficacia ya sea por la falta de presupuesto o de previsión.

La situación que están viviendo todos los hospitales es caótica en todos los aspectos (las urgencias están colapsadas de pacientes, faltan profesionales, en algunos almacenes falta material fungible…) y la gripe es solo la anécdota que hace saltar las alarmas del déficit de calidad asistencial que reciben los pacientes y las sobrecarga laboral de los profesionales”, afirma Tània Riera, secretaria autonómica del Sindicato de Técnicos de Enfermería en Cataluña”

“A la situación estricta de la mala gestión hay que añadir que, a pesar de la vacunación que además este año no ha tenido la eficacia esperada, los profesionales sanitarios, no somos absolutamente inmunes a padecer una gripe, máxime cuando estamos en contacto con el virus la mayor parte del tiempo y hay profesionales de baja por esta situación”, continua Tània Riera. “De hecho en el Hospital Germans Trias i Pujol hay 122 profesionales de baja médica por gripe que llegan hasta los 148 en el caso del Hospital de Vall d`Hebron”

El número de pacientes es igual para todos los profesionales pero los refuerzos de las plantillas no son equitativos y así, por ejemplo, en el Hospital Vall d’Hebron sólo se ha reforzado la plantilla de los enfermeros, no así la de los Técnicos de Enfermería (TCE) lo que supone que mientras los primeros atienden a una media de 7 pacientes por cada profesional en el caso de los TCE la media de pacientes que atiende cada uno de ellos es de 16. En Germans Trias la situación es similar porque el número de profesionales/pacientes mantiene la misma proporción. No podemos olvidar tampoco que el TCE es quien pasa la mayor parte del tiempo con los pacientes proporcionando los cuidados asistenciales fundamentales”.

“En definitiva, mientras no se lleve a cabo una política de recursos humanos que permita que las plantillas estén debidamente cubiertas la saturación y los colapsos en las urgencias seguirán siendo, tristemente,  noticia en la que sus protagonistas serán los usuarios que padecerán las consecuencias de una atención, absolutamente deficitaria, y serán atendidos por profesionales con una sobrecarga laboral y emocional en muchos casos, inasumible”, finaliza la secretaria autonómica de SAE.

Fecha14/07/17 - Barcelona - Nota de prensa

ELECCIONES EN LA RESIDENCIA VALLBONA. USAE CONSIGUE TRES DELEGADOS

USAE ha conseguido ser la primera fuerza sindical en el centro.

USAE ha conseguido tres delegados en las elecciones sindicales celebradas el 13 de julio de 2017.

Con estos resultados, USAE ha conseguido ser la primera fuerza sindical en el centro, por ello queremos dar las gracias a todos los compañeros por la confianza depositada en USAE.

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