23/07/25 - Autonómica - Nota de prensa
La empresa GSAIB está obligando a los profesionales Técnicos en Emergencias Sanitarias a utilizar vehículos de clase A –ambulancias de servicios programados y desplazamientos- como si fueran de clase B o C –ambulancias de Soporte Vital Básico y Avanzado-, con el riesgo que ello conlleva para los usuarios y los profesionales.
Según el RD 836/2012, de 25 de mayo, por el que se establecen las características técnicas, el equipamiento sanitario y la dotación de personal de los vehículos de transporte sanitario por carretera, las ambulancias no asistenciales –clase A1 y A2- “no están acondicionadas para la asistencia sanitaria en ruta”, por lo que su empleo para llevar a cabo servicios de urgencias contraviene la norma legal y pone en peligro la atención al no estar adecuadamente equipadas. Para solventar este problema, se están empleando mochilas asistenciales, pero estos recursos no cuentan con las sujeciones adecuadas, de manera que, ante un frenazo o cualquier incidencia en ruta, pueden golpear a los usuarios y profesionales. A esto hay que añadir un retraso en los servicios programados, lo que, sin duda, afecta a los ciudadanos.
Esta situación se produce porque la flota está envejecida lo que hace que los vehículos estén constantemente averiados, dejando los recursos bajo mínimos. A este problema se une la falta de aire acondicionado, lo que hace que el interior de las ambulancias llegue a alcanzar los 40º, contraviniendo así lo recogido en el en el anexo III del Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo: “en la medida de lo posible, las condiciones ambientales de los lugares de trabajo no deben constituir una fuente de incomodidad o molestia para los trabajadores. A tal efecto, deberán evitarse las temperaturas y las humedades extremas…”.
“Desde USAE llevamos años denunciando el estado de los vehículos sin que GSAIB haya adoptado una solución que previniera esta situación. Esperamos que a finales de año podamos contar con las ambulancias nuevas que nos han prometido, pero hasta entonces la situación es de riesgo para los trabajadores y los usuarios, pues el servicio de urgencias no se está prestando con los recursos legalmente establecidos”, explican los responsables de USAE.