El Sindicato de Técnicos de Enfermería comunica, a través de notas de prensa o cartas al director, a los medios de comunicación todas aquellas informaciones de interés público y profesional en las que SAE es noticia.
28/07/26 - Jaén - Nota de prensa
El Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE) ha solicitado, por segunda vez, a la Dirección Gerencia del Complejo Hospitalario Universitario de Jaén que declare el carácter irregular e injustificado del cambio que ha realizado la Dirección de Enfermería en el circuito de distribución de dietas en las unidades de hospitalización, pues supone una adjudicación de funciones a los Técnicos en Cuidados de Enfermería (TCE) que no les corresponden. Así, SAE exige el cese inmediato de esta actividad impuesta por la vía de hecho.
El circuito de distribución se ha desarrollado siempre con una actuación coordinada entre el personal de cocina y los TCE; ahora, la nueva distribución obliga a los TCE a interrumpir de forma reiterada la atención directa a los pacientes para proceder al reparto de las comidas, coincidiendo con uno de los momentos de mayor carga asistencial de la jornada, lo que ocasiona retrasos tanto en la prestación de cuidados como en la administración de las dietas con el consiguiente perjuicio para la organización de las unidades y para la atención a los pacientes.
“El nuevo circuito de distribución de comidas en las unidades de hospitalización constituye una vía de hecho al carecer de acto administrativo previo que la ampare, por ello, atendiendo al artículo 30 de la Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa, desde SAE exigimos a la Dirección Gerencia que cese de inmediato dicha actividad, pues no vulnera la legislación, supone un incremento de funciones para los TCE que quedan fuera de su competencia y pone en riesgo la seguridad alimentaria de los pacientes. Por todo ello, si no se revierte esta medida, desde SAE adoptaremos las acciones legales oportunas”, explica Vanessa Cobo, delegada sindical de SAE en el complejo hospitalario.
24/07/26 - Autonómica - Nota de prensa
Los trabajadores y trabajadoras del sector Transporte de Enfermos y Accidentados en Ambulancia de las Islas Baleares exigen una actualización salarial real, justa y acorde con la situación económica actual y así lo han trasladado a la representación empresarial del sector privado (Clinic Balear y Falk).
En diciembre de 2017 finalizó la vigencia del convenio colectivo que se está aplicando por lo que se está prorrogando automáticamente desde hace nueve años, manteniendo las mismas condiciones laborales y retributivas cuando es más que evidente que durante este periodo la inflación acumulada ha provocado una pérdida significativa del poder adquisitivo de las plantillas.
El coste de la vivienda, la alimentación, la energía, el transporte y los servicios básicos han experimentado incrementos continuados, especialmente en las Islas Baleares, donde el coste de la vida se sitúa entre los más elevados de España. Mientras tanto, los salarios del sector no han evolucionado en la misma proporción, generando una brecha cada vez mayor entre los ingresos de los profesionales y la realidad económica que deben afrontar.
Para Alejandro Juan Alonso, secretario de acción sindical de USAE “la mejora salarial que reclamamos es un derecho que, por otro lado, no debe interpretarse como un coste añadido para las empresas, sino como una inversión estratégica en la estabilidad y la calidad del servicio. Unas retribuciones adecuadas favorecen la fidelización de los profesionales, reducen la rotación, facilitan la cobertura de vacantes y mejoran la capacidad del sector para atraer nuevos trabajadores cualificados. En un contexto en el que cada vez resulta más difícil encontrar y retener personal sanitario, unas condiciones salariales competitivas son una necesidad, no una opción”.
“Además, la recuperación del poder adquisitivo perdido constituye una cuestión de justicia. Ningún trabajador debería ver cómo año tras año disminuye su capacidad para afrontar los gastos básicos mientras continúa asumiendo las mismas responsabilidades o incluso mayores. La sostenibilidad de las empresas debe ir acompañada de la sostenibilidad económica de quienes hacen posible el servicio cada día”, continúa Alejandro Juan Alonso.
La patronal debe asumir la necesidad de alcanzar un acuerdo que contemple incrementos salariales suficientes para compensar la pérdida de poder adquisitivo acumulada durante estos nueve años y que establezca mecanismos de actualización futura vinculados a la evolución del coste de la vida.
“Reconocer económicamente a los profesionales del transporte sanitario es una necesidad legítima, razonable y plenamente justificada que supera una cuestión laboral pues se trata de una apuesta por la calidad asistencial, la estabilidad del sector y el respeto hacia quienes desempeñan una función imprescindible para la sociedad balear”, manifiesta Alejandro Juan
“Por último, no podemos ignorar que los trabajadores del transporte sanitario desempeñan una labor esencial para el funcionamiento del sistema sanitario. Son el primer contacto asistencial para muchos pacientes, garantizan traslados urgentes y programados, trabajan en condiciones de gran responsabilidad y ofrecen atención continuada los 365 días del año. Su labor exige formación, compromiso, capacidad técnica y una elevada carga física y emocional. Durante estos nueve años, la plantilla ha demostrado profesionalidad, vocación de servicio y una enorme capacidad de adaptación ante situaciones extraordinarias, manteniendo la calidad asistencial incluso en los momentos más complejos. Es de justicia que este esfuerzo tenga un reflejo suficiente en las condiciones económicas”, finaliza el secretario de acción sindical de USAE.
23/07/26 - Autonómica - Nota de prensa
Se descontaban los minutos del traslado hasta el local de descanso, maniobras de aparcamiento…
Más de un año después la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Illes Baleares ha dado respuesta a la denuncia que, en febrero de 2025, USAE interpuso ante el incumplimiento del tiempo de descanso establecido.
La Inspección requiere a la empresa que se garantice el derecho al descanso durante la jornada, en virtud de lo dispuesto en el artículo 34.4 del Estatuto de los Trabajadores, y el artículo 36 del Convenio colectivo de la empresa Gestió Sanitaria i Assistencial de les Illes Balears, que reconoce un periodo de descanso durante la jornada de treinta minutos, considerados tiempo de trabajo efectivo, cuando se presten jornadas diarias continuadas que excedan de seis horas, y el punto 4 del artículo 37 del convenio colectivo.
Además, y referente al descanso por tareas informáticas, de acuerdo con la normativa sobre prevención de riesgos laborales y exposición a pantallas de visualización, se establece que el personal que por su trabajo informático esté expuesto a pantallas ha de tener un descanso de diez minutos por cada hora y media de exposición. En ningún caso se puede acumular este tiempo con el descanso de treinta minutos.
“USAE se vio obligado a interponer la denuncia ante la Inspección por la desidia de la empresa a quien previamente se le había comunicado que el descanso reglamentario de 30 minutos que según convenio y horas de trabajo corresponde a los trabajadores del servicio de ambulancias comenzaba a contar con anterioridad a su llegada al local/zona de descanso, aparcamiento de la ambulancia, etc. reduciendo considerablemente el tiempo de descanso real. Considerando que realizan jornadas de trabajo de 12 horas, los trabajadores reportan cansancio y agotamiento, con el consecuente riesgo que este factor supone para su puesto de trabajo” recuerda el delegado de prevención de GSAIB, Saúl Fernández.
Finalmente, la Inspección ha notificado a GSAIB que no solo que debe garantizar el tiempo de descanso establecido, sino que también debe justificar la evaluación de riesgos correspondiente al centro de coordinación del transporte sanitario no urgente, en concreto los riesgos asociados al trabajo nocturno.
22/07/26 - Autonómica - Nota de prensa
El 95,7% de los participantes coincide en la urgencia de actualizar la titulación
El Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE) ha presentado en la Dirección General de Planificación, Innovación y Gestión de la Formación Profesional los resultados de la encuesta –cerrada en mayo de 2026- que ha realizado entre el profesorado de los institutos de Formación Profesional en los que se imparte el ciclo formativo de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCE).
En total, 935 docentes de más de 700 centros formativos públicos, concertados y privados de toda España han participado en el estudio, valorando el actual currículum formativo, las competencias profesionales, la adecuación de la formación práctica y la posible evolución académica de la titulación de los TCE.
“La evolución tecnológica y asistencial del sistema sanitario español ha transformado de forma profunda las necesidades de atención y cuidados de los pacientes. Sin embargo, las funciones reguladas de los TCE continúan sustentándose en un marco normativo diseñado hace más de cinco décadas. Esta situación ha generado una evidente desconexión entre la realidad profesional actual y el reconocimiento legal de las competencias que desempeñan. La reforma de 1995, desarrollada mediante los Reales Decretos 546/95 y 558/95, supuso un avance importante en su formación académica, sin embargo, la titulación continúa encuadrada en un modelo formativo desactualizado, mientras que las demandas asistenciales del siglo XXI requieren perfiles con mayores competencias técnicas, capacidad de autonomía y especialización. Por ello, esperamos que los resultados de nuestra encuesta tengan el peso suficiente, junto al análisis sobre sobre la situación de los TCE en España, presentado recientemente por el Ministerio de Sanidad, para que el Real Decreto sobre la actualización de nuestra titulación sea una realidad cuanto antes, pues es la única de la Formación Profesional que mantiene un currículum de 1.400 horas en lugar de 2.000”, explica Cristóbal Arjona, secretario general de SAE.
Resultados de la encuesta realizada por SAE
A través de la encuesta realizada hemos podido conocer la opinión de quienes diariamente forman y orientan a los futuros TCE, siendo una respuesta casi unánime la necesidad y urgencia de actualizar esta titulación. Así, el 95,7% de los participantes coincide en esta necesidad, destacando que el 70,2% ha manifestado que este ciclo debería ser de Grado Superior por el currículum y la responsabilidad que conllevan las competencias. Así, el 93,5% cree que el currículum actual está desfasado con las necesidades existentes de los usuarios del Sistema Nacional de Salud, considerando el 88,3% que habría que ampliar el currículum y las competencias si tenemos en cuenta el volumen de población.
En cuanto a la actualización de conocimientos, el 94,9% considera que el sistema sanitario debe organizar cursos de especialización oficiales para los TCE y, con respecto a si el aprendizaje de los alumnos en sus prácticas corresponde a la formación recibida, el 50,1% observa que no. Asimismo, el 67,6% piensa que la actual formación no prepara adecuadamente a los futuros TCE para ejercer en un puesto asistencial.
A la pregunta de si debería coexistir una Titulación de Grado Medio con una de Grado Superior de Formación Profesional para los cuidados de enfermería, el 53,7% considera que sí, mientras que el 23,4% afirma que no y el 22,9% cree que debería ser por especialidades.
A estos porcentajes hay que sumar el que refleja que este Grado Medio es uno de los más solicitados por el alumnado, una estimación en la que coinciden el 92,9% de los participantes en la encuesta.
Y, con respecto a la Atención Primaria, el 87,1% cree que los TCE deben ampliar su campo de actuación a la asistencia sanitaria domiciliaria.
En conjunto, los datos evidencian la necesidad de revisar tanto el marco formativo como el reconocimiento profesional de los TCE, alineando sus funciones legales con las competencias reales que ya desempeñan en la práctica clínica diaria.
22/07/26 - Autonómica - Nota de prensa
En menos de tres días tenemos que volver a lamentar las consecuencias de la falta de mantenimiento de los sistemas de climatización del Centro de Salud Mental Albelda: el pasado domingo ya denunciamos que se había desprendido parte del techo de una habitación mientras descansaba uno de los pacientes, y hoy debemos denunciar el desprendimiento de otra placa, que, en esta ocasión, ha caído sobre una trabajadora del servicio de limpieza.
Afortunadamente, no tenemos que lamentar daños físicos, pero el temor a que esto vuelva a ocurrir y realmente tenga consecuencias graves para los profesionales o los pacientes es una constante.
Esta situación es consecuencia de la dejadez por parte de la Dirección Gerencia en el cumplimiento de sus funciones, cuyo objetivo principal es garantizar la salud, el bienestar y la seguridad de profesionales y usuarios. Desde el Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE) ya denunciamos el año pasado la falta de mantenimiento de los sistemas de climatización, cuyo mal funcionamiento está generando temperaturas de hasta 35º en algunas de las estancias del centro. A esta situación, ya de por sí grave, pues estamos hablando de pacientes cuya vulnerabilidad aumenta con las altas temperaturas, se suma ahora el desprendimiento de las placas del techo por la condensación de humedad debido a que el sistema de aire acondicionado no evacúa correctamente.
“Desde SAE no entendemos la actitud negligente de la dirección: son conscientes del problema por las denuncias que hemos emitido y contamos con informes positivos de Riesgos Laborales en este sentido, sin embargo, continúan sin arreglar los sistemas de climatización, incumpliendo así el Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo: “en la medida de lo posible, las condiciones ambientales de los lugares de trabajo no deben constituir una fuente de incomodidad o molestia para los trabajadores. A tal efecto, deberán evitarse las temperaturas y las humedades extremas…”. Esperamos que estos inadmisibles incidentes les hagan reaccionar y adoptar las medidas necesarias para garantizar la integridad física y mental de pacientes y profesionales, por quienes deben velar en el desempeño de su trabajo”, explica Tamara López Sevilla, responsable de SAE en La Rioja.