El Sindicato de Técnicos de Enfermería comunica, a través de notas de prensa o cartas al director, a los medios de comunicación todas aquellas informaciones de interés público y profesional en las que SAE es noticia.
28/05/26 - Cádiz - Nota de prensa
El Decreto 154/2017, de 3 de octubre, por el que se regula el permiso del personal funcionario para atender el cuidado de hijos afectados de cáncer u otra enfermedad grave ampara a todos los profesionales del Servicio Andaluz de Salud (SAS), sin embargo, la Gerente del Distrito Bahía de Cádiz-La Janda, Sira María Morales, está dilatando el cumplimiento de esta normativa en su aplicación sobre una compañera Técnico en Cuidados de Enfermería que solicitó la reducción de jornada al 50% por cuidado de dos hijos a cargo con enfermedad grave.
La profesional afectada realizó la solicitud de reducción en diciembre de 2024, siendo ésta desestimada en Resolución de enero de 2025 y, posteriormente, en Resolución de febrero del mismo año, alegando la Gerencia del Distrito que no cumplía los requisitos recogidos en el Decreto 154/2017, lo que no es cierto, pues la afectada presentó toda la documentación solicitada, entre la que se encuentran los informes médicos que certifican las enfermedades graves de sus hijos.
Finalmente, el Juzgado de lo Contencioso Administrativo nº 2 dio la razón a la profesional en noviembre de 2025. En ejecución provisional de la sentencia, la Directora Gerente del Distrito tuvo que aplicar el fallo por el que se anula la Resolución desestimatoria de febrero y cumplir el derecho de la afectada a disfrutar de su “reducción de jornada del 50% por el periodo de un mes inicial y prorrogable siempre que subsista la necesidad del cuidado directo, continuo y permanente del menor”.
Sin embargo, a pesar de haber solicitado la prórroga, la profesional ha recibido una respuesta negativa por parte de Sira María Morales, quien, evidentemente, está obstaculizando el cumplimiento del mandato judicial, impidiendo el derecho de la demandante a poder hacer uso de esta prórroga y, por lo tanto, poder atender a sus dos hijos menores afectados por una enfermedad grave.
Además, el SAS ha solicitado información académica particular de ambos menores a través del Departamento de Necesidades Educativas Especiales de la Delegación, sin existir un consentimiento previo por parte de sus progenitores, que no han sido informados de dicha actuación, y sin que exista tampoco una autorización judicial que ampare dicha intromisión y cesión de datos especialmente sensibles y cuyo tratamiento con carácter general está terminantemente prohibido. Este proceder viola los derechos personalísimos de los padres y, especialmente, de sus hijos, que, recordemos, son menores y afectados por una enfermedad grave, lo que hace que dicha situación resulte todavía más escandalosa cuando de quien proviene el atentado a los derechos fundamentales es de una Administración Pública que, en teoría, tiene atribuida la guarda y garantía de los derechos de los ciudadanos. Estaría bien que Sira Morales se ocupara más de ejecutar correctamente sus funciones como servidora pública y no obstaculizara las decisiones ya adoptadas previamente por un juez.
“La pésima actuación que se está llevando a cabo desde la Dirección Gerencia de Distrito y el SAS muestra la ineptitud de estos gestores y su deshumanización en el cuidado de los profesionales. Poner zancadillas a los derechos laborales que amparan la conciliación familiar que, en este caso, recae sobre el cuidado de menores diagnosticados con enfermedad grave, es una irresponsabilidad por parte de la Administración, por lo que desde SAE continuaremos trabajando para que a la profesional afectada se le reconozca la reducción de jornada a la que tiene derecho y continuaremos denunciando el abuso de poder que por parte algunos servidores públicos se ejerce sobre los derechos de los ciudadanos; así, trasladaremos estos hechos a las autoridades pertinentes para que tomen conocimiento de la situación y de quienes son sus ejecutores, y adopten las medidas disciplinarias correspondientes”, explican los responsables de SAE en Cádiz.
28/05/26 - Málaga - Nota de prensa
El Técnico de Enfermería es fundamental tanto en los cuidados como en el apoyo emocional
El infarto agudo de miocardio constituye una de las principales causas de mortalidad a nivel mundial, derivado de la interrupción del flujo sanguíneo coronario que provoca necrosis del tejido cardíaco.
En nuestro país se registran más de 26.800 fallecimientos anuales por esta causa, 13 personas mueren cada hora como consecuencia de una enfermedad cardiovascular y, a nivel mundial, las muertes por cardiopatía isquémica representan aproximadamente el 12,8% del total.
El pronóstico del paciente depende en gran medida de la rapidez en la identificación de los síntomas y de la actuación coordinada del equipo sanitario. En este contexto, el TCE desempeña un papel esencial dentro de la unidad coronaria desde el ingreso del paciente. Participa en la monitorización continua, el control de constantes vitales y el registro de datos, contribuyendo a una vigilancia estrecha del estado clínico. Víctor Górriz Ripa; Tania Araus Fernández; Verónica Cuesta Machicote, Técnicos de Enfermería de la Unidad Coronaria de la Clínica Universidad de Navarra lo explicaron en su ponencia El papel del TCE en la alteración al paciente con infarto agudo de miocardio.
El apoyo emocional al paciente y a su familia contribuye a una atención integral y a mejorar la recuperación porque tras la intervención, el Técnico continúa vigilando posibles complicaciones y proporcionando cuidados básicos y apoyo emocional.
Su formación continuada, garantiza que esté preparado para abordar las complicaciones que surjan a lo largo de la estancia del paciente, lo que lo convierten en un profesional esencial para garantizar su bienestar, seguridad y recuperación.
En definitiva, el trabajo del TCE no se limita a la ejecución de tareas técnicas, sino que constituye un pilar fundamental en la calidad asistencial, integrando la atención física y el bienestar emocional del paciente.
Igualmente, importante es la presencia del TCE en la UCI, especialmente ante situaciones críticas como la reanimación cardiopulmonar, la hemofiltración o la fibroscopia, cuestión expuesta por Arancha de Carlos, Irache Zabalza Pérez y Helena Arellano Solanilla, TCE de la Clínica Universidad de Navarra.
Su intervención incluye la preparación del material, el apoyo durante los procedimientos y la organización del entorno asistencial y destacando su importancia tras la estabilización del paciente, colaborando en cuidados posteriores y apoyo emocional. Su capacidad organizativa y su coordinación con el equipo contribuyen significativamente a la seguridad del paciente y a la calidad asistencial.
La seguridad del paciente es un elemento esencial en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), especialmente en el momento del ingreso, cuando el paciente se encuentra en una situación de alta vulnerabilidad y requiere una atención inmediata y altamente especializada.
La seguridad del paciente en UCI depende en gran medida de la correcta preparación del box de críticos antes del ingreso dados los riesgos derivados de la falta de material o equipamiento. Estas carencias pueden comprometer la atención y para evitarlo María Àngels Tomás, Raquel Santacana, Verónica Maygua, Grether de la Caridad del Hospital Universitario de Igualada plantearon un sistema de Verificación del equipamiento de un box de críticos.
El proceso de implantación incluyó fases de prueba, revisión y consenso entre profesionales, logrando una herramienta adaptada a las necesidades reales del servicio que permite verificar de forma sistemática todos los elementos del box de críticos, incluyendo monitores, ventilación, tomas de oxígeno y material fungible.
Como resultado, se mejoró la organización, la comunicación y la detección de incidencias, reduciendo errores y fortaleciendo la cultura de seguridad, con un papel destacado del Técnico de Enfermería.
La mejora de la seguridad del paciente crítico se comprobó, igualmente, con la estandarización de los cuidados y la reducción de los errores relacionados con el equipamiento, el soporte respiratorio, la seguridad térmica y la prevención de caídas.
Estas situaciones, que podrían haber derivado en eventos adversos graves, fueron resueltas en el mismo turno gracias a la supervisión sistemática del TCE y la Implementación de una checklist digital de cabecera realizado por TCE en UCI Neonatal. Imapcto en la seguridad del paciente crítico tal y como explicaron Rocío Rodríguez Muñoz; Cordón Cordero, Reyes; Granados Bravo, Carmen; Sánchez Domínguez, Rosario; Mora Morillo, Isabel M. en la presentación de un estudio de carácter observacional y descriptivo, analizó más de 3.000 checklists realizados en una UCIN de nivel III desde su implantación en 2024.
Las caídas hospitalarias son un evento adverso, especialmente en pacientes vulnerables, que pueden generar complicaciones importantes y prolongar la estancia hospitalaria. Para prevenirlas, Carla Mori Alcedo, Ivonne Bocanegra, Dayana González y Silvia Dapousa presentaron un programa basado en la identificación precoz del riesgo, la formación del personal y la creación de un entorno seguro que presentaron en su ponencia Prevención del riesgo de caídas: revelando un riesgo silencioso mediante una identificación clara.
Una de las medidas más destacadas fue el uso de una pulsera identificativa que permite reconocer rápidamente a los pacientes con riesgo de caída y aplicar medidas preventivas específicas aumentando la vigilancia y manteniendo un entorno seguro.
Se demostró que la prevención requiere estrategias continuas y trabajo en equipo y así lo expusieron Elena Calatrava Durán, TCE de Centro de Salud Meco, Laura García González y María Trigueros García del Bloque Quirúrgico del Hospital Niño Jesús de Madrid.
Las profesionales presentaron un caso clínico de un neonato con traumatismo craneoencefálico tras una caída, que precisó cirugía urgente en el que resultó fundamental una actuación rápida, coordinada y especializada.
En su ponencia TCE en el recién nacido; caída accidental desde porteo parental y procedimiento de craniectomía descompresiva las autoras concluyeron que la correcta gestión del material fungible y la verificación de los recursos disponibles permiten reducir tiempos de actuación y minimizar riesgos
En la jornada de hoy se expusieron igualmente estudios centrados en situaciones de alta complejidad, como intervenciones quirúrgicas urgentes en neonatos o terapias avanzadas como la ECMO, en las que el Técnico de Enfermería desempeña un papel determinante en la preparación del material, la coordinación del equipo y la vigilancia del paciente.
También destaca su implicación en procesos altamente especializados como el trasplante hepático, donde su labor abarca desde la fase preoperatoria hasta el postoperatorio, garantizando la seguridad y continuidad asistencial.
Por otro lado, en las unidades pediátricas, se pone de manifiesto la influencia directa de los cuidados del TCE en la evolución del paciente crítico. Su participación en la protocolización de cuidados, la prevención de infecciones, la nutrición y el manejo de dispositivos, junto con el apoyo emocional a pacientes y familias, contribuye a mejorar los resultados clínicos y la experiencia asistencial.
Finalmente, todos los trabajos coinciden en destacar la importancia del trabajo en equipo, la formación continua y la humanización de los cuidados como pilares fundamentales de la práctica clínica. El TCE no solo cumple funciones asistenciales, sino que también actúa como un agente activo en la mejora de procesos, la prevención de riesgos y la atención centrada en la persona.
En conclusión, la evidencia presentada refuerza el reconocimiento del TCE como un profesional esencial en el sistema sanitario, cuyo trabajo impacta directamente en la seguridad, la calidad y la eficiencia de la atención al paciente crítico, consolidando su papel dentro de los equipos de cuidados intensivos y áreas de alta complejidad.
27/05/26 - Málaga - Nota de prensa
Javier Padilla, Secretario de Estado de Sanidad ha puesto en valor a los Técnicos apoyando el cambio de denominación en la reforma el título formativo.
Javier Padilla Bernáldez, Secretario de Estado de Sanidad, ha puesto en valor a los Técnicos de Enfermería en la inauguración del XXXV Congreso Nacional que se está celebrando en Málaga: En sus palabras ha compartido, igualmente, la necesidad de que la palabra auxiliar desparezca del título formativo y que, así sea, tras la reforma del decreto de formación, la titulación además del aumento a las 2.000 horas lectivas se publique con el cambio de denominación.
Respecto a las enmiendas presentadas por el Ministerio a la Ley de ratios de enfermería confía en que estas sean finalmente aceptadas y el concepto sea el de dotación óptima segura y se incluya a todos los profesionales que trabajan en el ámbito del cuidado.
El Estatuto Marco que se aprobará en breve recogerá la reclasificación que se merecen estos profesionales.
Por su parte, Carlos Bautista, Delegado Territorial de Salud y Consumo en Málaga, ha recordado que la del Técnico de Enfermería es la primera cara que ve el paciente y en muchas también la última.
El XXXV Congreso Nacional de Técnicos en Cuidados de Enfermería, que se está celebrando en Málaga, reúne a profesionales de toda España para analizar el papel fundamental del Técnico de Enfermería en la atención al paciente crítico y de urgencias.
A través de una treintena de ponencias y más de 200 pósteres, el encuentro pone el foco en la humanización de los cuidados, la seguridad del paciente, la innovación asistencial y el trabajo multidisciplinar como pilares esenciales de una atención sanitaria de calidad.
La humanización de la atención sanitaria, especialmente en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), debe entenderse como un elemento esencial de la excelencia asistencial, y no como un complemento opcional, sino como un eje fundamental para ofrecer una atención verdaderamente integral.
Así se ha puesto de manifiesto en la ponencia Cuidar más allá de la técnica: el rol del TCE en la humanización de la UCI, presentada por Rosario Apesteguia Domeño, Mª Antonia Gracia Michelena y Souad Khachan, Técnicos de Enfermería (TCE) del Hospital Universitario de Navarra, durante la jornada inaugural del Congreso En ella se ha destacado la importancia de integrar aspectos emocionales, sociales y espirituales en el cuidado, subrayando el papel del TCE en la comunicación terapéutica, el acompañamiento emocional y la implicación de las familias.
Por su parte, Mª Esther Pimental Ibáñez y Elvira Jiménez García (del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid) han abordado en su ponencia El papel del TCE en la UCI Pediátrica: cuidados, coordinación y humanización la complejidad de la atención al paciente crítico infantil insistiendo en que el TCE es fundamental en la creación de un entorno seguro, la prevención de infecciones, la observación continua y la coordinación con el equipo multidisciplinar.
La atención al paciente crítico infantil exige una elevada especialización, una coordinación constante y un enfoque centrado en la humanización del cuidado. En este entorno de gran complejidad tecnológica, el Técnico de Enfermería combina funciones técnicas, asistenciales y humanas, contribuyendo de forma directa a la calidad y seguridad de la atención. Actúa, además, como un enlace entre el equipo sanitario y la familia, facilitando la comunicación y detectando necesidades emocionales o asistenciales convirtiéndose en un elemento clave para una atención centrada en la persona.
El Técnico de Enfermería desempeña un papel clave en los servicios de urgencias, comenzando por garantizar la seguridad del entorno y realizar una evaluación inicial del riesgo que cobra especial relevancia cuando se trata de pacientes agitados. Han sido Josefa González Cerezales, Teresa Gutiérrez, Marta Valdeón y Julia María Ballesteros Navarro del Complejo Asistencial Universitario de León quienes han presentado la ponencia Gestión de recursos en el paciente agitado por el TCE explicando que la agitación psicomotriz es una urgencia clínica caracterizada por hiperactividad física y mental que puede poner en riesgo al paciente y a su entorno
La atención de un paciente agitado requiere un abordaje integral que combine medidas clínicas, organizativas y formativas. La intervención del TCE sigue un enfoque escalonado que prioriza la contención verbal mediante comunicación calmada y escucha activa. Si esta no es suficiente, se recurre a la contención farmacológica siempre bajo prescripción médica y, como último recurso, a la contención mecánica, siempre respetando la dignidad del paciente y siguiendo las recomendaciones internacionales.
La violencia de género constituye un grave problema de salud pública con importantes repercusiones físicas, psicológicas y sociales para las víctimas. En este contexto, el Técnico de Enfermería desempeña un papel fundamental gracias a su proximidad y contacto continuo con la paciente, participando desde su acogida mediante la observación, la identificación de signos de sospecha y la creación de un entorno seguro que favorezca la comunicación. Es una figura esencial ya que contribuye a la detección precoz, la seguridad clínica y la humanización de los cuidados, convirtiéndose en un agente asistencial estratégico. Su integración en protocolos asistenciales y su formación específica resultan clave para ofrecer una atención integral, coordinada y de calidad. Antonia Rubira López del Hospital de Torrevieja de Alicante ha explicado en su intervención Rol del TCE en el servicio de urgencias ante un caso de violencia de género que durante la atención, que uno de los roles más relevantes es el del apoyo emocional, así como la activación de protocolos, garantizando la confidencialidad, la correcta comunicación con el equipo sanitario y la derivación a recursos especializados.
Antonia Rubira considera, igualmente, que la formación protocolizada de los Técnicos de Enfermería en violencia de género debería considerarse una intervención prioritaria dentro de los programas de calidad asistencial y seguridad del paciente.
El ictus y El papel del TCE en la unidad de Ictus: Cuidados, vigilancia y prevención de complicaciones ha centrado la intervención de los profesionales de la Unidad de Cuidados Intermedios. Clínica Universidad de Navarra. Pamplona Rodica Chiriac; Isabel Cambra Preciado, recordando que se trata de una enfermedad cerebrovascular grave y frecuente que requiere una atención rápida y especializada para mejorar el pronóstico y reducir secuelas.
En términos de prevalencia e impacto en España, se estima que cada año se producen entre 120 000 y 130 000 nuevos casos de ictus en todo el país, afecta a personas de todas las edades aunque con mayor frecuencia en adultos mayores. Es una de las primeras causas de mortalidad y la principal causa de discapacidad adquirida en adultos, generando un elevado número de secuelas a largo plazo en quienes sobreviven. Debido a su gravedad, el tiempo de actuación resulta determinante para el pronóstico, siendo fundamental una detección precoz y una atención rápida mediante protocolos como el código ictus.
En este contexto, las unidades de ictus están diseñadas para ofrecer una atención especializada, coordinada y multidisciplinar, orientada a reducir la mortalidad y minimizar las secuelas neurológicas. Dentro de este equipo, el Técnico de Enfermería desempeña un papel esencial gracias a su contacto directo y continuo con el paciente, lo que le permite participar activamente en los cuidados, la vigilancia clínica y la prevención de complicaciones facilitando una intervención rápida
Asimismo, la hemorragia obstétrica es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad materna, por lo que es importante estimar correctamente la pérdida hemática durante el parto y la cesárea. La valoración visual tradicional suele infraestimar la cantidad de sangre perdida, hasta en un 50% lo que puede retrasar la detección precoz y el tratamiento de la hemorragia postparto.
Así lo ha señalado Gemma Vicario Sánchez Clínica Universitaria de Navarra (Sede de Madrid) en su ponencia Estimación de pérdida hemática en parto y cesárea que explicaron el uso de métodos cuantitativos más precisos, como la gravimetría y la medición volumétrica, que permiten una detección más precisa y una intervención más eficaz o dispositivos electrónicos y sistemas automatizados representan una alternativa prometedora, aunque su implementación aún está limitada por factores como el coste y la disponibilidad en los centros sanitarios.
La combinación de métodos cuantitativos, protocolos estandarizados y una adecuada formación del personal sanitario permite optimizar los resultados clínicos, mejorar la calidad de la atención y reducir de forma significativa las complicaciones asociadas a la hemorragia postparto.
El progresivo envejecimiento de la población plantea nuevos retos asistenciales, haciendo necesario un enfoque integral que contemple no solo el problema agudo, sino también las necesidades funcionales y sociales del paciente. En este contexto, el Técnico de Enfermería adquiere un papel fundamental en la detección precoz de necesidades funcionales, sociales y asistenciales del paciente y como han planteado Eva Delgado Ruiz, Dolors Rébula Giménez, Joan Manel Martínez Macià del Hospital de Palamós Urgencias también es fragilidad: valoración integral del paciente desde el rol TCE. Experiencia con la herramienta VCU.
Esta herramienta Valoración de Cuidados en Urgencias (VCU) permite identificar los niveles de dependencia y detectar problemas relevantes como disfagia, heridas o necesidad de apoyo del cuidador, facilitando la planificación del alta, la continuidad de cuidados y una mejor coordinación entre profesionales.
En conjunto, todas estas aportaciones coinciden en señalar al TCE como un profesional imprescindible en el sistema sanitario, cuya labor combina competencias técnicas, capacidad de observación, coordinación y una dimensión humana fundamental. Su papel resulta clave para garantizar una atención segura, eficiente y centrada en el paciente, así como para avanzar en la humanización real de los cuidados.
26/05/26 - Málaga - Nota de prensa
En torno a 600 profesionales debatirán sobre los cuidados al paciente en situaciones críticas y de urgencias
El Palacio de Ferias y Congresos de Málaga acogerá, desde mañana y hasta el día 29 de mayo, el XXXV Congreso Nacional para Técnicos de Enfermería (TCE), organizado por la Fundación para la Formación y Avance de la Enfermería (FAE) y el Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE) con el epígrafe general Intervención del Técnico al paciente en cuidados críticos y urgencias.
Javier Padilla, Secretario de Estado de Sanidad inaugurará oficialmente el acto a las 12:15 de la mañana junto a Carlos Bautista Ojeda, delegado territorial de Salud y Consumo en Málaga; Mª. Dolores Martínez, presidenta de FAE y secretaria general de SAE y Vanessa Robledo, secretaria provincial de SAE en Málaga.
La celebración de esta edición del Congreso se extenderá durante tres jornadas, en las en torno a los 600 congresistas inscritos, tendrán la oportunidad de debatir y trabajar en torno al cuidado de los técnicos con los pacientes en cuidados críticos y urgencias.
La atención al paciente crítico en las unidades de cuidados intensivos y los servicios de urgencias requiere una asistencia altamente especializada, coordinada y centrada en la seguridad del paciente. A lo largo de las distintas ponencias y comunicaciones recogidas en este congreso, se pondrá de manifiesto que el Técnico de Enfermería constituye una figura esencial dentro del equipo multidisciplinar, desempeñando un papel clave tanto en los cuidados técnicos como en la humanización de la asistencia.
El programa científico contará con más de una treintena de ponencias. Además, la participación de los profesionales ha estado abierta a la presentación de los pósters, de los cuales se expondrán en el congreso cerca de 200 trabajos en esta modalidad. El Comité Científico decidirá, finalizadas las tres jornadas científicas, qué trabajos son merecedores de los premios a la mejor comunicación y al mejor póster que se entregarán durante la cena de clausura de este congreso.
El Comité Científico ha subrayado el alto nivel científico y la gran variedad de aspectos específicos que recogen los trabajos presentados por los Técnicos de Enfermería de toda España, recalcando que la calidad de las ponencias y trabajos presentados ha sido excepcional. Las intervenciones seleccionadas no solo son un exponente del nivel de calidad mencionado, sino también muestra del futuro y de la preparación de los Técnicos de Enfermería.
Entre los objetivos básicos de este encuentro destaca proporcionar a los participantes un foro de encuentro y debate donde intercambiar y aportar experiencias profesionales en el cuidado en el área de urgencias en aras a contribuir a la mejora de la calidad asistencial. Además, se pretende que los asistentes actualicen sus conocimientos en la actuación de los equipos de emergencia extrahospitalaria y su valioso trabajo fuera del hospital.
“Todo ello, contribuirá a que los Técnicos de Enfermería que se han inscrito en este congreso reciban una visión actual, precisa y completa sobre todos los factores que inciden en una atención integral y de calidad en las urgencias”, finaliza Dolores Martínez.
“La formación es la única manera de seguir avanzando, por ello desde FAE siempre hemos apostado por actuaciones que permitan a los Técnicos de Enfermería evolucionar y mantener unos conocimientos adaptados a la realidad sanitaria y asistencial del Sistema Nacional de Salud”, explica Mª. Dolores Martínez, presidenta de FAE y secretaria general de SAE.
25/05/26 - Autonómica - Nota de prensa
El Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE) y el Sindicato Nacional de Técnicos (TECNOS) se han concentrado esta mañana en la puerta de los hospitales de toda España en apoyo a la huelga, convocada por UGT y CCOO, que se está celebrando hoy por la reclasificación profesional de los Técnicos Sanitarios de Grado Medio y de Grado Superior de la Formación Profesional.
Los profesionales Técnicos Sanitarios de la Formación Profesional llevamos años esperando la correcta clasificación, ya recogida en el nuevo Estatuto Marco, pero la Administración está dilatando su aprobación definitiva, por ello, todos los profesionales y organizaciones sindicales que les representamos nos unimos en esta lucha por un derecho profesional que, desde luego, supondrá el reconocimiento laboral y retributivo de los profesionales afectados.
Junto a las actuaciones que se están llevando a cabo en las últimas semanas, el próximo 17 de junio SAE y TECNOS hemos convocado la manifestación de las 4 R -Reconocimiento, Reclasificación, Retribución y Rapidez- con el mismo objetivo, presionar a la Administración para exigir la reclasificación profesional que se recoge en el Acuerdo Marco para una Administración del s. XXI.
Desde SAE y TECNOS entendemos que todos debemos unirnos por el bien de los profesionales, pues es la única manera de hacer fuerza para conseguir el objetivo común, que es más importante que cualquier división entre sindicatos. La lucha por nuestro futuro como profesiones sanitarias debe ser hoy, porque es hoy cuando nos jugamos nuestro mañana y porque los Técnicos Sanitarios de la Formación Profesional deben luchar por este futuro junto con sus representantes sindicales, en los cuales han depositado su confianza. Por todo ello, es por lo que seguiremos saliendo a las calles hasta que el nuevo Estatuto Marco sea una realidad palpable para los profesionales.