El Sindicato de Técnicos de Enfermería comunica, a través de notas de prensa o cartas al director, a los medios de comunicación todas aquellas informaciones de interés público y profesional en las que SAE es noticia.
3 de diciembre, Día Internacional de las Personas con Discapacidad
El Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE) se suma un año más al Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que este año se centra en fomentar su liderazgo bajo el lema “Nada sobre nosotros sin nosotros”.
Como profesionales sanitarios, queremos recordar que la discapacidad, ya sea física, psíquica o sensorial, no es sinónimo de incapacidad, por lo que es urgente dejar de identificar discapacidad con enfermedad para erradicar los prejuicios, el estigma, actitudes condescendientes o actuaciones de sobreprotección.
Para ello hay que implementar políticas y actuaciones que garanticen el acceso a las personas con discapacidad al ámbito educativo, laboral, económico, social… teniendo en cuenta la voz de los afectados, pues es la única manera de crear una sociedad inclusiva y sostenible. Lo contrario es discriminarles y limitarles su desarrollo.
“Igualmente, queremos aprovechar este día para reclamar especial atención a todas las personas con discapacidad que viven en instituciones, ya sean abiertas o cerradas, y que necesitan contar con el número de profesionales adecuado para recibir la atención que merecen. Así, por ejemplo, una plantilla óptima de Técnicos en Cuidados de Enfermería mejoraría su calidad de vida, pues por nuestra formación y conocimientos somos quienes mejor podemos cuidarles. Crear una sociedad diversa en la que no tenga cabida señalar al diferente pasa por romper todas las barreras, las físicas y las mentales, y para ello es fundamental contar con todos los recursos, humanos y materiales, necesarios que garanticen que nadie quede atrás”, explica Daniel Torres, secretario de Acción Social de SAE.
1 de diciembre, Día Mundial de la Lucha contra el Sida
Con el lema “Emprendemos la senda de los derechos: Mi salud, mi derecho” la Organización Mundial de la Salud quiere celebrar este 2024 el Día Mundial de la lucha contra el Sida para concienciar a gobernantes y ciudadanos sobre la urgencia de que los casi 40 millones de personas que conviven con el VIH/SIDA en todo el mundo tengan garantizada su protección.
Este es un paso incuestionable para cumplir el objetivo de poner fin al SIDA como amenaza de salud pública en 2030. Para ello, se debe alcanzar un 95% de personas diagnosticadas, un 95% de personas diagnosticadas en tratamiento y un 95% de casos tratados con carga viral indetectable. En España, donde el número de afectados se sitúa entre los 130.000 y 160.000, ya hemos superado el segundo porcentaje situándonos en el 96% de los casos.
Los avances en nuestro país son incuestionables, sin embargo, desde el Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE), queremos recordar el camino que queda por recorrer y que pasa, por ejemplo, por mejorar el acceso a los tratamientos preventivos eliminando barreras asistenciales y socioculturales, implementar actuaciones para conseguir diagnósticos tempranos, de manera que los tratamientos se inicien cuanto antes, trabajar para garantizar la continuidad en la atención y evitar la interrupción de la medicación o, ante el repunte de infecciones de transmisión sexual entre los jóvenes, intensificar la información sobre las consecuencias de las prácticas sexuales de riesgo. Y, por supuesto, acabar con el estigma que aún señala a los enfermos de VIH/SIDA.
“Como profesionales sanitarios somos responsables de la salud de los afectados y de su bienestar, por ello continuaremos trabajando para mejorar los conocimientos y la formación de los Técnicos Sanitarios, pues acabar con el SIDA nos compete a todos”, explica Daniel Torres, secretario de Acción Social y Formación de SAE.
Los responsables de USAE en Baleares, Alejandro Juan Alonso, Juan María Pérez, Eva Mestre y Sergio David Pérez, han asistido a la reunión de la Comisión de Salud del Parlamento Balear en la que se ha aprobado por unanimidad (PP, PSOE, Podemos, Més y Vox) la Proposición No de Ley presentada por el Grupo Parlamentario Popular, que insta al Gobierno Central a reclasificar a los Técnicos Sanitarios de Grado Medio en el C1, y a reconocer las funciones y actualizar el currículo formativo de los Técnicos en Cuidados de Enfermería (TCE).
Asimismo, se pide al Gobierno balear el encuadramiento de la titulación de los TCE en el Grado Superior de la Formación Profesional, y la creación de la figura del Coordinador de TCE, ambas cuestiones esenciales para el avance de nuestra categoría profesional en la Sanidad.
“Estas son reivindicaciones fundamentales de USAE, por lo que esperemos que este compromiso de todos los grupos parlamentarios, tenga una respuesta satisfactoria tanto a nivel estatal como autonómico y los profesionales Técnicos Sanitarios de Grado Medio, entre los que se encuentran los TCE, podamos ver reconocidos nuestros derechos laborales, formativos y retributivos. Tal y como señala la PNL, nuestras competencias actualmente abarcan más actuaciones que las descritas en el Real Decreto 546/1995, de 7 de abril, y, desde luego, nuestra reclasificación en el C1 no solo sería un acto de justicia tras casi 18 años luchando para que se aplique el artículo 76 del Estatuto Básico del Empleado Público, sino también reconocería nuestra contribución al sistema de salud, donde nuestro trabajo es incuestionable dentro de los equipos multidisciplinares y en la atención directa al paciente”, explica Alejandro Juan Alonso, responsable de USAE en Baleares.
25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer
Cada 10 minutos, en el mundo, una mujer murió a manos de su pareja o de un familiar en 2023, una de cada tres mujeres sufre violencia a lo largo de su vida –en el caso de las niñas, esta cifra pasa a ser 1 de cada 4 adolescentes-. Con estas cifras de la ONU, el próximo 25 de noviembre celebraremos los 25 años de esta iniciativa puesta en marcha por Naciones Unidas para visibilizar la violencia contra las mujeres y niñas a nivel mundial y trabajar para su prevención y erradicación.
Es España, según los últimos datos de VioGen (31 de octubre de 2024), las víctimas por violencia de género menores de 18 años se sitúan en 2.186; en el tramo de edad comprendido entre los 18 y 30 años la cifra se eleva a 94.737; entre los 31 y 45, suman 273.523; de los 46 a los 64, las víctimas llegan a los 302.117; y a partir de los 65, la cifra baja a los 48.289. De todos estos, son casos activos (objeto de seguimiento policial) 101.008.
La violencia sobre la mujer es un delito público, por ello desde el Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE) nos sumamos al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer con un cartel divulgativo en el que queremos concienciar a la población sobre este problema social y de salud y alentarles a denunciar si son testigos de algún caso de violencia de género.
“En este sentido, el personal sanitario tiene un papel fundamental en la detección temprana de lesiones sospechosas o comportamientos anómalos en las víctimas de violencia. Los Técnicos en Cuidados de Enfermería, por ejemplo, somos los profesionales que más cerca estamos de la paciente, por ello, debemos ir más allá de la atención y actuar en la prevención, pero para ello tenemos que tener presente que, en muchas ocasiones, los golpes no son físicos, por lo que debemos estar atentos a cambios de comportamientos, actitudes… que pueden indicarnos si la paciente está siendo víctima de violencia verbal, vejaciones o humillaciones, por ejemplo. Para conseguirlo necesitamos tener la formación adecuada que nos permita conocer los signos, detectarlos, investigarlos, indagar en los factores de riesgo, o en la frecuencia con que actúa el maltratador para poder ofrecer una atención eficaz y eficiente a las víctimas”, explica Daniel Torres, secretario de Acción Social de SAE.
Asturias, 22 de noviembre de 2024.- El Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE) ha puesto en conocimiento del tribunal selectivo de los procesos de estabilización de la categoría de Técnicos en Cuidados de Enfermería, así como a la Dirección de profesionales del SESPA el profundo malestar e indignación de estos profesionales afectados por la lamentable falta de planificación del SESPA en torno al proceso de estabilización y las consecuencias que de esta actuación se han derivado.
Enmarcados en este proceso de estabilización se convoca por un lado un concurso en el que los aspirantes a consolidar su puesto de trabajo adjuntan sus méritos profesionales y laborales después de años de servicio y por otro un concurso- oposición en el que además de estos méritos se realiza un examen.
Ambos procesos debieron estar perfectamente delimitados y una vez resuelto el concurso haber convocado el concurso-oposición de manera que los aspirantes de éste pudieran optar a las plazas no cubiertas en el primero.
La forma de proceder del SESPA en otros procesos, la desinformación al respecto, la opción de poder participar en ambos procesos, y el justificado temor a no consolidar el puesto de trabajo llevó a muchos profesionales a participar en ambos procesos.
La improvisación del SESPA es lo que ha generado el caos actual ya que, a pesar de haber tenido dos años para resolver primero la estabilización por concurso y, posteriormente, por concurso oposición decide resolverlo todo junto y ello ha perjudicado enormemente a todos los aspirantes dado que muchos aspirantes aparecen en ambos listados de elección de plaza de manera que una de ellas al estar adjudicada no es vacante para que puedan optar otros profesionales. Tan solo 18 opositores de los que figuran en el listado de elección de plaza del concurso oposición no figuraban en el listado paralelo del concurso.
Si la Administración no soluciona este despropósito pueden llegar a perderse un centenar de plazas de Técnicos en Cuidados de Enfermería provocando una situación que ni los profesionales ni los usuarios pueden permitirse. Es perfectamente legal y hay artículos del Texto Refundido del Estatuto Básico del Empleado Público (TREBEP) que facilitan salvar esta situación. Solo así, se conseguiría por un lado cumplir con el objetivo que tienen los procesos de estabilización de manera que los profesionales puedan consolidar un puesto de trabajo que, en algunos casos, llevan años ocupando y por otro asegurar que no se pierden puestos de trabajo de TCE.