Tu eres la razón de nuestro trabajo, sin unión no hay colectivo
08/05/26 - Málaga - Nota de prensa
El colapso de las Urgencias del Hospital Universitario Virgen de la Victoria ya no es una alerta puntual, es una crisis estructural que se agrava día tras día y que ha convertido la atención sanitaria en una carrera de supervivencia tanto para pacientes como para profesionales.
Las denuncias publicadas por SER Málaga y Málaga Hoy de ayer retratan una situación extrema: enfermos esperando hasta 45 y 65 horas por una cama, pacientes hacinados en pasillos, camillas improvisadas conocidas como "camillas X" y personal sanitario trabajando bajo una presión insoportable. Pero hoy, según denuncian trabajadores y familiares, el escenario es todavía peor.
Las Urgencias del Clínico viven un bloqueo permanente. El hospital funciona al límite de ocupación mientras decenas de pacientes permanecen retenidos durante horas -e incluso días- en zonas que jamás fueron diseñadas para hospitalización, personas mayores, enfermos oncológicos, pacientes con infecciones graves, tromboembolismos o dolores torácicos comparten pasillos sin intimidad, sin descanso y sin garantías mínimas de dignidad asistencial.
La Junta de Personal lleva meses denunciando que el colapso ya no responde a picos estacionales, sino a una situación cronificada causada por la falta de camas, la ausencia de refuerzos y una gestión que consideran "caótica", incluso se ha pedido públicamente la dimisión de la dirección gerencia del centro.
Los sanitarios describen escenas "dantescas": pacientes terminales esperando más de 24 horas en una camilla, enfermos con sepsis en corredores y personas ancianas pasando noches enteras sin una cama disponible. Paciente de edad avanzada y patologías graves obligados a pasar más de un día en una camilla antes de conseguir ingreso en planta, se ha convertido en símbolo del deterioro del sistema sanitario público malagueño.
Mientras tanto, la presión asistencial continúa creciendo y la Junta de Personal denuncia que no existen contrataciones suficientes ni capacidad para cubrir bajas o reforzar turnos.
Los trabajadores aseguran que el agotamiento físico y psicológico es ya insostenible y alertan de que esta situación "pone vidas en riesgo". La dirección del hospital evita hablar de "colapso" y sostiene que la atención sigue garantizada, aunque reconoce una elevada presión asistencial.
Sin embargo, las imágenes de pacientes acumulados en pasillos y las denuncias repetidas durante meses contradicen cualquier intento de normalizar lo que está ocurriendo en uno de los principales hospitales de referencia de Málaga; lo que ocurre en el Clínico no es un episodio aislado, es el reflejo de una mala gestión de nuestro gerente Jesús Fernández Galán, que hace una planificación insuficiente de los recursos humanos necesarios para poder garantizar la calidad asistencial que la población malagueña se merece, por lo que pedimos nuevamente el cese inminente de la Dirección Gerencia, que está llevando a la deriva a este hospital.
07/05/26 - Málaga - Nota de prensa
La Junta de Personal del Hospital Clínico denuncia la situación que vive la sanidad en el centro hospitalario de Málaga: Urgencias colapsadas, falta de camas y ausencia de contratación.
La sanidad pública malagueña atraviesa una situación límite que vuelve a evidenciarse en el servicio de Urgencias, donde 26 pacientes permanecen pendientes de ingreso por falta de camas, en camillas X y en condiciones que distan mucho de una atención sanitaria digna y segura.
Entre los que se encuentran pacientes con dolor torácico, crisis comiciales pendientes de estudio, tromboembolismo pulmonar bilateral y otras patologías de gravedad que requieren ingreso hospitalario, monitorización y tratamiento adecuado en planta, no largas horas -o incluso días, más de 45 horas en espacios saturados-.
A esta situación se suma la escasez de profesionales, una carencia que agrava aún más el colapso asistencial. Se necesitan profesionales para cubrir las necesidades del sistema, pero la realidad es que no existe margen de contratación por falta de contratos disponibles, reflejo de una gestión incapaz de anticiparse y responder a una emergencia asistencial sostenida en el tiempo.
Ante la impotencia y la falta de soluciones, los trabajadores hacen un llamamiento desesperado a la máxima autoridad sanitaria en Andalucía con una recogida de firmas y petición de audiencia, el actual Consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz Cabello.
Esta no es una imagen puntual, es la fotografía diaria de una sanidad tensionada, infradotada y sometida a una gestión ineficaz, donde pacientes y profesionales pagan las consecuencias de la falta de planificación, recursos y liderazgo.
Por ello, nuevamente, esta Junta de Personal vuelve a exigir a las autoridades sanitarias el cese inmediato del director gerente Jesús Fernández Galán, como máximo responsable de una situación que lejos de mejorar, continúa deteriorándose, sin soluciones reales ni medidas contundentes.
Málaga merece una sanidad pública fuerte, digna y bien gestionada. Los pacientes merecen atención segura. Los profesionales merecen recursos y condiciones para poder cuidar y la ciudadanía merece respuestas y responsabilidades.
25/03/26 - Málaga - Nota de prensa
La Junta de Personal del Hospital Universitario Virgen de la Victoria denuncia la situación crítica y sostenida en el servicio de Urgencias, donde el colapso asistencial se ha convertido en una constante, generando condiciones indignas y peligrosas tanto para pacientes como para profesionales.
Actualmente, los pacientes permanecen hacinados en camillas y sillones ubicadas en pasillos y en camillas "X", esperando pruebas y cama, sin intimidad ni condiciones adecuadas, con tiempos de espera superiores a las 65 horas para poder ingresar en planta. En estos momentos, hay 27 pacientes pendientes de ingreso, lo que evidencia un bloqueo estructural del sistema.
El nivel de deterioro asistencial es especialmente alarmante por la gravedad de los pacientes afectados. Son pacientes con patologías graves como hemorragias cerebrales, insuficiencia cardiaca, anginas de pecho o enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, esperando una cama disponible. Asimismo, se están produciendo situaciones dantescas, como pacientes oncológicos paliativos permaneciendo más de 24 horas en camillas o casos de pacientes de traumatología con sepsis infecciosa en pasillos durante más de 25 horas. Todo ello constituye un auténtico peligro y una vulneración inaceptable de la dignidad y seguridad de los pacientes.
Esta situación se agrava por una gestión ineficiente de los recursos disponibles. Existe una sala con 5 camas y 6 sillones que, lejos de destinarse a aliviar la presión asistencial, se utiliza durante el turno de mañana para pacientes de planta pendientes de alta y permanece cerrada el resto del día por falta de recursos humanos para trabajar con los pacientes; es decir, por falta de contratos, mientras los profesionales se tienen que marchar a otras comunidades para trabajar con cierta estabilidad.
Tras meses denunciando esta misma problemática, la Junta de Personal considera que Málaga padece un grave problema estructural en su sanidad pública. Nos encontramos ante un hospital mal gestionado por parte de la gerencia y la dirección económica, con una evidente falta de recursos humanos y una organización deficiente que se mantiene en el tiempo sin soluciones efectivas.
Esta situación está siendo además mantenida y consentida por el Servicio Andaluz de Salud, que no adopta medidas ante un deterioro asistencial cada vez más evidente. A ello se suma una gestión caracterizada por la falta de diálogo con los trabajadores, basada en la imposición y alejada de cualquier voluntad de consenso, y que pese al cese voluntario
del director de enfermería, el caos organizativo persiste e incluso empeora, lo que confirma el fracaso de la actual dirección para revertir esta crisis.
Los profesionales trabajan al límite, en condiciones extremas. Los pacientes sufren las consecuencias directas de esta situación. La dirección no ofrece soluciones.
Por todo ello, la Junta de Personal exige nuevamente la dimisión inmediata del director gerente Jesús Fernández Galán, así como de la Dirección Económica, por su responsabilidad directa en este colapso y por una gestión que está poniendo en riesgo la salud de la ciudadanía.
Si no se actúa de manera urgente, se iniciarán movilizaciones, no descartándose ninguna medida de presión. La situación es insostenible. Es indigna y peligrosa. Y, lo más grave, ya está poniendo vidas en riesgo.
11/02/26 - Málaga - Nota de prensa
La Junta de Personal del Hospital Universitario Virgen de la Victoria (FTPS, CCOO, CSIF, UGT, SATSE y SMA) denuncia la situación asistencial que se vive de manera continua en el Servicio de Urgencias, especialmente en el área de Observación.
De forma habitual, el área de Observación cuenta con un número elevado de camillas X, utilizadas para la atención de pacientes frágiles, de edad avanzada y con múltiples patologías, que permanecen en ellas durante periodos prolongados de tiempo. Estas camillas no pueden considerarse camas hospitalarias ni reúnen las condiciones necesarias para estancias prolongadas ni para la atención que este perfil de pacientes requiere.
A esta situación se suma la presencia constante de pacientes frágiles ubicados en sillones durante horas o incluso días, a la espera de una cama hospitalaria. Se trata de personas con patologías complejas, deterioro funcional o necesidades asistenciales continuadas, que no deberían permanecer en estas condiciones, pues compromete su seguridad, confort y evolución clínica.
La saturación del servicio de Urgencias provoca una sobreocupación permanente de los espacios asistenciales, con pacientes pendientes de ingreso que no pueden ser trasladados a planta por la falta de camas disponibles. Esta situación genera un bloqueo en el circuito asistencial, incrementa los tiempos de espera, dificulta la correcta atención sanitaria y aumenta el riesgo de eventos adversos.
En este contexto, se han producido desenlaces clínicos desfavorables en pacientes que se encontraban en camillas del área de Observación, una circunstancia que genera una profunda preocupación desde el punto de vista asistencial, organizativo y humano.
Esta situación supone además una sobrecarga asistencial continuada para los profesionales del servicio de Urgencias, quienes desarrollan su labor bajo una presión constante, con plantillas ajustadas.
La acumulación de pacientes, la falta de espacios adecuados y la imposibilidad de ofrecer la atención en condiciones óptimas repercuten directamente en la calidad asistencial y en la seguridad del paciente.
La Junta de Personal quiere advertir del impacto que esta sobrecarga tiene sobre la salud mental y emocional de los trabajadores, manifestada en elevados niveles de estrés, agotamiento, frustración y desgaste profesional, derivados de trabajar de forma sostenida en un entorno de saturación crónica.
Desde la Junta de Personal se considera que existen medidas organizativas que podrían contribuir a mejorar de forma inmediata esta situación, entre ellas la apertura de la unidad de Respiratorio, lo que permitiría el traslado de pacientes frágiles a camas hospitalarias, garantizando una atención más adecuada a su estado clínico y reduciendo la saturación crónica del área de Observación de Urgencias.
La Junta de Personal solicita a la Dirección del centro y a la Gerencia del Servicio Andaluz de Salud una revisión urgente de la organización asistencial, con el objetivo de garantizar una atención sanitaria segura y digna para los pacientes, así como unas condiciones de trabajo que no comprometan la salud física y mental de los profesionales.
03/02/26 - Jaén - Nota de prensa
Los responsables de SAE de Jaén han mantenido una reunión con Antonio Maíllo, coordinador de Izquierda Unida y candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía, en la que le han trasladado las principales reivindicaciones del colectivo de Técnicos en Cuidados de Enfermería (TCE), que, tal y como ha señalado el representante político de Por Andalucía, son justas y cuentan con su apoyo.
Así, entre las principales demandas está la urgencia de actualizar las funciones de este colectivo profesional, que aún rigen su trabajo por las establecidas en el Estatuto de 1973, y la necesidad de que el nuevo Estatuto Marco, firmado recientemente, dote la clasificación de los profesionales de la Formación Profesional – el grupo 4 para los Técnicos de Grado Medio y el grupo 5 para los de Grado Superior- con la retribución correspondiente, de manera que ésta se aplique en el momento en que el Congreso de los Diputados apruebe su tramitación legislativa.
Igualmente, los responsables de SAE han trasladado a su interlocutor la penosa situación en la que se encuentran los hospitales jienenses, que arrastran plantillas deficitarias desde hace más de 40 años, obligando a los profesionales TCE a sobrellevar una carga asistencial inadmisible. Un ejemplo de esta situación se encuentra en los turnos de noche, donde hay servicios en los que un único TCE tiene que hacerse cargo de 30 pacientes.
“Situaciones así se dan diariamente en los hospitales de la provincia, por lo que esperamos que el apoyo y compromiso político de Antonio Maíllo se traduzca en hechos y nuestra sanidad empiece a contar con los recursos humanos y materiales que necesita para atender con eficacia y seguridad a su población. Igualmente, esperamos que las reivindicaciones históricas del colectivo, por las que llevamos luchando más de 20 años, finalmente, reconozcan nuestros derechos laborales y retributivos a la mayor brevedad posible. confiamos en que nuestro interlocutor lleve a cabo todas las actuaciones que estén en su mano para que se empiece a valorar más el trabajo que desempeñamos en la atención sanitaria y menos el ahorro económico que supone mantener estancadas nuestras reivindicaciones”, explica Francisca Cortés, secretaria provincial de SAE en Jaén.